Boga, boga... van hacia la mar Salitre en la piel El viento en la cara Dignidad Perdidos en el mar un día y otro viendo el mar y el cielo.
Tantas veces chapurreada, tarareada entre dientes, gritada entre los oleajes del día a día. Canciones por todo y para todo. Los perdedores no tenemos tiempo para la depresión. Antídoto, las canciones.
Los mejores momentos no son para siempre Al fin y al cabo somos simples humanos Tras la calma viene la tempestad No habrá nuevas primaveras para nosotros El tiempo corre sin cesar y ahora no podemos ser lo que fuimos nos hemos vuelto esclavos de la rutina liberémonos cuanto antes.
Sin darnos cuenta nos hemos acostumbrado Sin darnos cuenta hemos llegado al fin el mundo se nos ha caído encima liberémonos cuanto antes
No sabemos donde esta lo mejor Busquemos en otros lugares
Sí, te juro que nunca te he mentido y seguro que no te olvidaré jamás confieso que has sido lo mejor de mi vida pero ahora liberémonos cuanto antes. Hertzainak
Recordamos a Gari entre enfadado y resignado al ver como su Aitormena era captada por una miríada de adolescentes como canción de desamor. Se trataba en realidad de la despedida de los Hertzainak entre ellos pero como suele suceder con estas abstracciones cada uno barrió hacia sus necesidades. Incluso nosotros sucumbimos a sus encantos y la emitimos aquella madrugada en la que nos despedimos de la Luna en Radio3 con la certeza de la puñalada por la espalda. Tanto la versión Hertzainika, como la grabada por Gari con el Cuarteto de Cuerdas Guridi son muy bellas. Cada cual elija su momento y utilícela como mejor le venga.