19 feb. 2010

La Sociedad General de Fabricantes de Mesas, informa.

Recibimos a diario algunos textos, chascarrillos, leyendas urbanas que se pasan de email en email. 
Que duda cabe que sobre este asunto que hoy traemos aquí hay muchos y variados posicionamientos, pero como no somos tertulianos boca chanclas, ni los dioses lo quieran jamás, la base del chiste es acertada y cada cual, después, afile sus garras en la cuerda de su gato.
Lo recibido dice así:
Yo creo que se debe crear la Sociedad General de Fabricantes de Mesas.
Yo fabrico una mesa para Víctor Manuel que me la paga y se la lleva a su casa. Un día cualquiera Víctor Manuel invita a comer a sus amigos y...
¿Cómo es que sus amigos están comiendo en MI MESA, disfrutando de ella y NO ME ESTAN PAGANDO?
¿Que Víctor Manuel ya pagó la mesa en su momento y puede hacer lo que quiera con ella?
¡De eso, nada!
Yo le vendí la mesa a Víctor Manuel y no a Echanove que se está poniendo ciego comiendo a MI MESA.
Así que cada vez que alguien coma en MI MESA y no sea quien la compró me tiene que pagar.
Pero espera, no solo eso. Al que se beneficie económicamente de mi trabajo, la mesa, le voy a sangrar.
Así pues, que todos los restaurantes me paguen 2000€ al mes por utilizar mis mesas.
¿Y porqué solo a los restaurantes? TODO EL MUNDO UTILIZA MESAS. Las oficinas usan mesas para trabajar y ganan dinero por ello. También a ellos les voy a sangrar.
¿Una boda? Que paguen por las mesas ¿NO PAGAN POR LA MÚSICA?
Pero, hay un problema. Yo antes hacía mesas y hace muchos años que no hago ni una... No pasa nada, Yo cobro por TODAS LAS MESAS. Es más, por todo lo que tenga cuatro patas y una tabla encima, vete tú a saber si alguna de ellas no es mía o de algún colega de mi asociación.
Y da igual si esas mesas son de algún almacén multinacional. Yo las cobro y luego digo que el dinero se lo lleva ese almacén multinacional.
La Asociación General de Fabricantes de Mesas, SGFME, funcionamos igual que La Sociedad General de Autores, SGAE.
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Lo mejor, que duda cabe, es encomendarse en las oraciones habituales y para ello mirando hacía Salvatierra: Salve Regina. Simple, sencillo y claro. Sras y Sres, Evaristo y La Polla.


RauLuz. Vallecas, Madrid 2010

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