Hablo, claro, de mi vecina, la novia perfecta e inalcanzable. A estas alturas del combate, en la lona y con la cuenta de protección a punto de acabarse, ya sabe bien uno cuándo tiene chance y cuándo no. El que no sabe eso es un patoso insoportable, merecedor de que las tías lo basureen.
Dos posibilidades poéticas:
A) Escribir de las virtudes de la renuncia, pues al no haber posibilidad alguna de enamorar, ni gustar siquiera a la dama, nunca llegará el momento de lamentar y sufrir la ruptura inevitable y tan consustancial a la pareja como el enamoramiento -o simple enchulamiento- primero.
B) Escribir, si tuviste la suerte de ligártela, sobre el feliz tiempo pasado con ella y no lamentar, por tanta dicha, la pérdida.
En cualquier caso, después de haber cumplido los quince años es mejor reírse -e irse- cuando una tía dice que le gustan los veinte poemas de amor y la canción desesperada de Neruda.
Mejor los haikus de la actriz porno neoyorkina Asa Akira -hay edición española.
Saber leer es saber andar. Saber escribir es saber ascender.
José Martí
Lector 03.07.2020
Foto RauLuz
Se asoma al contenedor, no me llama la atención, yo también lo hago… Se le ilumina la cara… Ha sacado un taco de revistas. Al pasar a su lado veo que están nuevas y que son de historia… A pesar de las mascarillas sonreímos los dos. Se aleja lentamente con su tesoro… Beltxa y yo continuamos paseando.
Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. 'Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre', piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan, sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita, y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!'. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura'. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.
Federico García Lorca , Fuentevaqueros, Granada.
Unas palabras en la inauguración de la Biblioteca Pública
No será qué hay algo nos sujeta a todas, que nos impide ser nosotras mismas. ¿Podría ser qué no podemos ser nosotras mismas porque el señor Trabajo, no nos deja?, ¿Será qué el señor Tiempo nos nos deja?, ¿Será qué el señoro Necesidad nos impide continuamente ser? ¿Quién hay detrás de estos señores? ¿Tienen rostro, tienen nombre? ¿Tienen Partido?
Que las jornadas laborales sean de ocho horas más de un siglo después, es una zancadilla continua contra los trabajadores, pero a día de hoy , sobre todo contra las trabajadoras. El aumento de la jornada laboral o/y la reforma laboral, han sido patadas a los trabajadores, pero sobre todo patadas en las espinillas de las mujeres. Que una mujer quiera tener hijos pero no pueda porque el precio de la vivienda es demasiado elevado, porque no tiene tiempo, o porque el trabajo la deja agotada, es un puñetazo en el vientre de las mujeres.
El 8 de marzo de 2018 el viñetista, dibujante, guionista y escritor Elvis Pérezdecidió renombrarse Elvisa Pereza uniéndose a la huelga del 8 de marzo.
A sus reflexiones de este año añadimos las nuestras.
Vamos con ello.
Mientras no se pueda lograr la derogación de la ley laboral del año 2012 y en especial el artículo 41 del Estatutode los Trabajadores que, desde 2012, da más facilidades a los empresarios para cambiar, por ejemplo, la jornada o el salario del trabajador.
Los comités de empresa se limitan a ser meras gestorías administrativas, en un gran número de ocasiones enfrentados entre sí debilitando su poder de decisión ante la empresa. Las trabajadoras, en su mayoría con cargas familiares grandes y horarios incompatibles con la vida privada, no tienen alternativas de armonización válidas. Falta así comenzar la auténtica revolución, la modernización indispensable.
Doy fe, porque lo vivo a diario, del trato vomitivo que se recibe en los trabajos del sector servicios en los que ¡Atención! Se tienen horarios ¡partidos! lo que representan 9 horas diarias de tu vida tiradas a la basura con eficacia 0.
Doy fe de mi caso en el que para poder zafarme de esta condena y acceder a formaciones y actividades fuera del ámbito laboral tuve que dejar mi horario de 40 horas semanales en 35, única forma de acceder al horario continuado, en un sueldo precario significa mucho dinero, así que ya saben, ahora mismo hay que elegir entre pobreza y semi libertad.