Querido JL…
Si la clave de una larga amistad se encuentra en todas las cosas que quedan pendientes día a día, tu y yo teníamos amistad para varias reencarnaciones.
Gracias a un bicho microscópico se quedó pendiente nuestra visita juntos a La Flor de Asturias en Delicias. Un lugar limpio como un laboratorio y como te conté atendido por dos camareras latinoamericanas simpáticas, agradables y solícitas a la par que muy guapas, atención que tu preferías a la de un sudoroso camarero tosco y sin gracia. Además tenías para mí una de tus últimas obras publicada por los editores mejicanos.
Quedó pendiente que fueras pensando en grabar tu última traducción para Huerga y Fierro Editores, La hora del Diablo de Fernando Pessoa, no te lo había dicho todavía, pero iba a moverlo por algunas empresas de grabación de libros. Tu voz no podía dejarles indiferentes. Siempre tengo la suerte de que te fías de mí.
Quedó pendiente y estaba casi a punto de convencerte para que hicieras unos guiones con un ciclo de programas para Radio2, Radio Clásica para los más jovenzuelos, con alguna temática, suave, de tus intereses literarios y musicales, perfectos para la programación de Grandes Ciclos. Estábamos de acuerdo en que ahora mismo es una de las emisoras de mayor excelencia del entorno.
El resto del texto se encuentra en mi intervención en el libro de JL Moreno-Ruiz, La Movida Modernosa. Crónica de una imbecilidad política, publicado primorosamente por la Felguera Editores, con el empuje y la fe en ti de los Hermanos Hormeño, Nano Ramone y May Moto que lo defendieron con tesón y que fue acogido con respeto y cariño por Beatriz Egea y Servando Rocha, los editores.
Eres médico, siempre te picaba con aquello de, JL vuelve a la medicina, yo lo decía por las cuestiones pecuniarias. Eran de oír tus carcajadas.
Traductor y editor libérrimo.
Eres una de las figuras imprescindibles para entender un momento radiofónico excepcional comenzado a finales de los 70 y muerto sin remedio a manos de internet y la estupidez colectiva, cualquiera es censor, opinador, juez y policía. Like o muerte.
José Luis Moreno Ruiz. 1968
El muy galardonado Tiempos Modernos-La Barraca, con un Manolo Ferreras que sin gafas podía poner patas arriba los primorosos guiones escritos por Javier Rioyo, José Luis Moreno-Ruiz y Matías Antolín. Sin olvidar el fiel de esa balanza alocada, José Antonio Muñoz, que bregaba cada día con las situaciones más insólitas que él arreglaba con discreción infinita. Completando el grupo mi egregio paisano Fernando Poblet, Ferpo, llegado de Asturias de realizar allí magníficos programas nocturnos.
Comenta su sobrino Javier Galicia Poblet que: Dicen que al comenzar la transformación de Radio 3 -su casa- en emisora musical dijo algo así como: No puedes enseñar a leer a un comisario político.
La fiesta radiofónica era por todo lo alto, traíais de cabeza a toda la jerarquía administrativa. Erais nuestros héroes.
Yo recuerdo esta formación de Tiempos Modernos-La Barraca, no se inquieten, hubo otras.
Eres guionista y editor de otros programas en rne.
En 1989 en Radio3 te admiten el proyecto Rosa de Sanatorio, programa de literatura con guiones y presentación tuya y producción de Susana Ávila. Os dieron lugar en la madrugada lo que me permitió compartir ese tiempo con vosotros.
Con el programa Rosa de Sanatorio llega el mito que perdura hasta hoy.
Sin olvidar en esos años los primorosos libros que componen vuestra editorial: Moreno Ávila Editores. De breve existencia, pero intensa y excelente, con un ramillete de autores de primer orden.
Entre 1989 y 1991 también tenéis presencia en el periódico El Independiente, con una redactora y editora como Susana Ávila que no pasaba ni una. Lugar en el que tuvimos el privilegio de escribir algunos artículos de texto y fotos de nuestra autoría: Luz Elez-Villarroel Famos y Raúl Fernández Fernández: Nacía entonces el seudónimo RauLuz que llega hasta hoy.
Toca partir por esos mundos.
Llegas entonces a Interviú como jefe de redacción y edición manteniendo una calidad y un trabajo impecables individuales y del colectivo. Cuantas veces he pasado por la redacción y he tenido el privilegio de tomar contigo un café en el cercano Vips, nada de dudoso café de máquina.
En estos años has trabado una gran amistad con Javier Corcobado, tuve el inmenso privilegio de presentaros, que da como resultado que tu procuras la publicación de sus libros y él te hace entrar en el mundo musical con dos discos publicados por la discográfica Triquinoise: Retratos de añil en 1994 y La enfermería del postre en 1996.
… hay más, mucho más. Librería en Santander que montas con todo el cariño y tu larga sapiencia en todos los saberes escritos. Y vuelta a Madrid, aquello no va como debe.
Ahora que podemos sin mayores dramas añadimos que en lo personal, de Ponferrada hasta el día 20 de enero de este malhadado año 2021, conocí o supe de la existencia de todas tus damas, de las de larga estancia o sólo de paso. No estoy aquí para enumerarlas. Los dos sabemos que nuestra Dama de siempre y para siempre es Susana Ávila y la Niña de nuestros corazones Susana Moreno Ávila. Me cabe el placer de oírte valorar la ayuda que en todas las situaciones te prestó la Dama del cabestrillo azul de tu clavícula convaleciente de allá por 1985.
Cuando oigo la voz de Susana Ávila sé automáticamente que ha pasado algo grave, irremediable, su voz transmite un dolor tan grande que quedan pocas dudas… Aún hay que dejar respirar a Susana Moreno Ávila. Todos necesitamos tiempo, algunos mucho.
Te dije: JL, ya puedo llamarte abuelo sin que puedas decir que no. eran de oír tus carcajadas.
Pero si quiero oírte reír de buena gana, solo tengo que decirte que buscando información he tenido que actualizar tu perfil en Wikipedia, que faltaban algunos libros, sobre todo tu Último puente largo en Praga que te gustaba un poquito.
Durante mucho tiempo sé que estaré a punto de enviarte un mensaje, como cuando me levantaba camino del teléfono para llamar a mi Padre, gesto que duró mucho tiempo. Tozudez mental, posiblemente.
… Y hay más mucho más…
RauLuz, Vallecas. Madrid 20.01.2021



